2015/07/05

Jason deCaires Taylor, arte bajo el mar

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Es sorprendente que a día de hoy aún existan maneras de sorprender al espectador con al algo tan común como lo es una escultura. Lo normal en este caso sería acercarse a un museo y contemplar las obras de arte, pero Jason deCaires Taylor va un paso más allá y nos muestra sus obras en el medio acuático por excelencia, el mar.

Este original escultor inglés nació el 12 de agosto de 1974 y se ha  especializado en la creación de esculturas contemporáneas bajo el agua que con el tiempo se convierten en arrecifes de coral artificiales. Taylor compaginó su carrera como escultor con su habilidad como fotógrafo submarino con más sede 18 años de experiencia y multitud de premios.


La mayoría de sus obras están ubicados en el primer parque público de escultura bajo el agua en Molinere Bay, Granada, Antillas, creado en 2006. Aunque hace algunos años ha creado el mayor museo de escultura bajo el agua del mundo, MUSA, situadas frente a las costas de Cancún y la costa occidental de Isla Mujeres. También Lanzarote ha sido el lugar elegido por este artista para mostrar su obra.

Desde 2006 su trabajo ha aparecido en numerosas publicaciones de arte y ambientales. En un artículo reciente de Ambiental Graffiti, cuando se le preguntó por qué él usa figuras humanas por sus arrecifes artificiales, dice que está tratando de retratar cómo la intervención humana o de la interacción con la naturaleza puede ser positiva y sostenible. Su elección del entorno en el que exponer su obra es única. El agua hace que las esculturas de tener su aspecto alterado en agua porque el movimiento tridimensional se mejora, mientras que los objetos aparecen más cerca, en un 25% más grande y la luz se refracta a tasas diferentes con la profundidad diferente de la del agua. Así, Taylor cree que el potencial de la visión se amplía al multiplicar el número de ángulos para ver. En los últimos cinco años, Taylor ha ganado reconocimiento en todo el mundo para la asimilación de su arte con la conservación de la vida marina en el desarrollo de arrecifes de coral bajo el agua.


Para fomentar la creación de coral utiliza una mezcla de cemento de grado marino, arena y micro-sílice para producir un hormigón de pH neutro que está reforzado con barras de refuerzo de fibra de vidrio. Además algunas esculturas pueden contener otros materiales como la cerámica y el vidrio con el 95% de los materiales inertes. Con el tiempo, las cualidades fenotípicas de las esculturas se pueden alterar, ya que los arrecifes artificiales hacen que pierdan su forma humana por el medio subacuático. Su obra se encuentra en un tramo de la costa que fue gravemente dañada por el huracán Iván en 2004. Hay varias instalaciones en el lecho marino a una profundidad máxima de 12 metros y ha sido beneficioso al ser eficaz para esponjas y tunicados que ya han colonizado las superficies de las esculturas.

Su obra más aclamada es Vicisitudes, un anillo de 26 niños tomados de la mano y de cara a la corriente. El acabado de cemento de su trabajo promueve activamente el crecimiento del coral haciéndose eco de las experiencias de los niños a medida que crecen, la adaptación a su medio ambiente. Esta obra está entre los Top 25 Maravillas del Mundo por National Geographic

Quizá, lo más curioso de las obras de Taylor es la paradoja de la que son protagonistas. No sobrevivirán al paso del tiempo puesto que serán «devoradas» por la vida submarina pero, a la vez, se convierten en arte inmortal porque la propia naturaleza las acoge como parte de ella. Sin duda, una obra de arte que merece la pena contemplar. Probablemente todo lo expuesto anteriormente no haga mas que ensombrecer la obra de este artista, por eso os dejo un video que he realizado con lo importante de esta entrada, su obra.


Para obtener más información visita su página web en: http://www.underwatersculpture.com

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